Sobre mis espaldas… (N°400)

Cargo en mis espaldas la furia de otros tiempos,
que fluyen por mi aliento buscando libertad,
no hallando la manera de que el ayer no sea,
quien dirima hoy mis actos, condicionando mi andar.
Y busco de mil formas enterrar el pasado,
matando cada noche, lo que me hace tanto mal,
deseando una y cien veces ¡hasta el hartazgo!,
desde las mismas miserias comenzar a volar.
Pero me quiebran las alas, apenas amanece,
esos que impunemente se roban mi soñar,
aquellos que la ley los ampara y protege,
hurtando van al mundo ¡en su peregrinar!.
Cargo en mis espaldas ¡tanta hipocresía!
de un planeta que suda corrupción sin igual,
no existen más valores, ni justicia, ni honores,
manda hoy el dinero ¡él!… es el gran capitán.
                                                          24/03/2019
www,sercan455.wordpress.com
Vivimos en un mundo, en el que cada día millones de personas ven claudicar sus sueños, sus proyectos, aspiraciones, por una minoría que amparada por las leyes en las que se escudan para no ir presos, roban descaradamente, apoyados por la justicia y el poder que les da pertenecer al estado, su único objetivo es robar, adueñarse del dinero del pueblo, vaciando sus arcas y repartiendo paupérrimas dádivas a los más carenciados para mantenerlos cautivos.

10 comentarios en “Sobre mis espaldas… (N°400)”

  1. Wow! Que precioso.
    Es que lo he leído en voz alta. Y va con todo. Amigo. Y ese final como un jaque mate espectacular. Es realmente bello y muy cierto.
    Don Dinero. Bien sabemos.
    Acá en México hay un dicho común de la gente que dice: Con dinero baila el perro.
    Es un poco lo que explicas al final.
    La justicia se vende por un precio. Y los pobres siempre salimos perdiendo.
    Es triste. Pero es una realidad.

    Que hermoso escribes. Me gusta mucho.

    Un abrazo y saludos Sercan

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    1. Que expresión… ¡Wow! ja, ja, «me encanto» gracias Esperanza como siempre por tu valioso aporte. Y es así lamentablemente el dinero mueve el mundo y compra voluntades. Nuestro dicho aquí es… ¡era tan pobre! que lo único que tenía era dinero. Abrazo amiga y bendecido domingo

      Le gusta a 1 persona

    1. Tal cuál Alicia, el problema es cuando uno pone todo el empeño, el esfuerzo, la dedicación y se encuentra cada día con personas que impune y corruptamente se roban todo el esfuerzo, es muy difícil desprenderse de esa mochila y aligerar el equipaje. Gracias por tu valioso aporte. Abrazo

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