El dolor después del dolor (N° 650)

La pandemia nos dejó

el desierto de las horas,

el claustro que no enamora,

rebeldía en soledad.

Los silencios sin respuestas,

los abrazos al vacío,

eternas horas de hastío,

resignación y orfandad.

Impotencia compungida,

ausencias que no se han ido,

porque el duelo fue incumplido

el temor…  ¡era enfermar!

Ese enemigo invisible

intruso desconocido,

se adueñó de lo querido

nos encalló en el hogar.

Se llevó la libertad,

del compartir con amigos,

más de un familiar querido

nos lo robó sin piedad.

Y hoy que todo ya pasó,

nada hemos aprendido,

los que al fin sobrevivimos

de la vida en sociedad.

No, nos bastó la lección,

¡no crecimos como humanos!

con la intolerancia en mano

la ira se acentúo aún más.

Guerras, egos, división,

se continúan sembrando

por aquellos que a su cargo,

gobiernan una nación. 

12/11/2022

www.sercan455.wordpress.com

Sinceramente pensé,  que después de la pandemia el mundo haría un cambio en lo que respecta a las relaciones humanas y a la fragilidad de la vida. Pensé en un mundo más tolerante, más empático, más comprometido con cuidar el planeta y la vida. Hoy tristemente debo reconocer, que no solo no evolucionamos, sino que por el contrario, hay más guerras, más intolerancia, más incomprensión, más soberbia, más egos.

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19 comentarios en “El dolor después del dolor (N° 650)

  1. Muy triste pero ciertolo que nos cuentas en este lindo poema. Yo igual pensé, porque al inicio eso se prospectaba, que nos iba a enseñar mucho y nos íbamos a despertar como sociedad, a vivir con más consciencia y empatia… y no, desgraciadamente después de poco tiempo se nos olvidó todo y hasta empeoramos.
    Lo único que nos queda es seguir trabajando en nosotros mismos y tratar de hacer que nuestro cambio permee enlos que nos rodean.

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  2. Un poema muy sentido y compartido por todos seguro. Es bueno aprender de lo pasado y andar de cara al futuro pisando fuerte con paso seguro el presente. Vimos un atisbo de lo que puede ser el mundo con una brizna de esfuerzo. Ese lo hemos de obrar en nuestro interior, cada uno de nosotros, de los que una chispa se encendió en el interior. No dejar apagar esa llamita que empezó a iluminar el horizonte futuro del ser humano.

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      1. Sí, eso nadie nos lo quitará. Esa imagen de paz y de animales silvestres por las calles de las ciudades antes tan concurridas sin espacio para ellos. Eso será el proyecto de futuro que nos llevarémos con nosotros.

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    1. Si, cocido que está (en cierta medida) en nuestras manos. Pero como haces para frenar una guerra? Si lo que la moviliza es el odio, el poder, los egos. Considero que el ser humano como tal, tiende a su autodestrucción permanentemente, el orgullo , los egos, la soberbia., pueden más que su razonamiento lógico. No le importa morir, con tal que el otro se muera. Abrazos

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    1. Coincido contigo, y lo afirmo, creo que peor. No se si es fruto del encierro, de la angustia, de la incertidumbre, o qué? Lo que sí sé, es que estamos menos tolerantes, menos pacientes, menos empaticos. Y sinceramente pensé que como el mundo todo había convulsionado, a todos en mayor o menor medida nos afectó, creía que íbamos a tomar conciencia del valor de la vida. Abrazos

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